El varicocele es la dilatación de las venas que rodean el testículo, algo parecido a las várices que aparecen en las piernas. Es una condición frecuente en el varón y, aunque muchas veces no produce síntomas, en algunos casos causa dolor o puede afectar la fertilidad. En esta guía te explicamos, de forma clara, qué es el varicocele, por qué aparece, cómo se clasifica, qué síntomas produce, cómo se diagnostica y cuándo conviene tratarlo.
¿Qué es el varicocele?
Dentro del escroto, un conjunto de venas —del plexo pampiniforme— se encarga de drenar la sangre del testículo. Estas venas tienen válvulas que impiden que la sangre retroceda. Cuando esas válvulas no funcionan bien, la sangre se acumula y las venas se dilatan; a eso se le llama varicocele. Es, en esencia, un problema de circulación venosa en la zona testicular. Suele desarrollarse de forma lenta y es más común de lo que muchos piensan, especialmente en hombres jóvenes.
¿Por qué aparece? Causas
La causa está en el mal funcionamiento de las válvulas venosas, que permiten el reflujo y el estancamiento de sangre. Un rasgo muy característico es que la gran mayoría de los varicoceles aparecen en el lado izquierdo, debido a diferencias anatómicas en el drenaje venoso de ese lado. Que predomine a la izquierda no descarta el lado derecho ni la afectación de ambos, por lo que el urólogo examina siempre los dos. En la mayoría de los casos es una condición benigna, pero conviene evaluarla para conocer su alcance.
Grados del varicocele
Los urólogos suelen clasificar el varicocele según lo evidente que sea al examinarlo, lo que ayuda a decidir la conducta a seguir:
- Subclínico: no se percibe en el examen físico y solo se detecta mediante una ecografía.
- Grado I: se palpa solo cuando el paciente realiza la maniobra de Valsalva (pujar suavemente).
- Grado II: se palpa sin necesidad de esa maniobra.
- Grado III: es visible a simple vista a través de la piel del escroto.
El grado no siempre se relaciona de forma directa con las molestias: hay varicoceles pequeños que duelen y otros grandes que no dan síntomas. Por eso la evaluación completa es la que orienta la decisión.
Síntomas del varicocele
Muchos varicoceles no dan síntomas y se descubren en un chequeo o al notar una diferencia en el escroto. Cuando sí producen molestias, los signos más comunes son:
- Sensación de pesadez o dolor sordo en el escroto, sobre todo al final del día, al estar de pie mucho tiempo o tras el esfuerzo físico.
- Una zona blanda y abultada sobre el testículo, que suele describirse como una «bolsa de gusanos» al tacto.
- Molestia que mejora al acostarse, porque disminuye la acumulación de sangre.
- En algunos casos, un testículo (generalmente el izquierdo) que se ve o se siente más pequeño.
La ausencia de dolor no significa que no haya que evaluarlo, ya que el varicocele puede influir de forma silenciosa en la función del testículo.
¿Cómo puede afectar el varicocele?
El principal motivo por el que el varicocele merece atención es su relación con la fertilidad: es una de las causas corregibles más frecuentes de dificultades de fertilidad en el varón. El aumento de temperatura y la mala circulación pueden afectar la producción y la calidad de los espermatozoides. Además, puede provocar dolor crónico o, en algunos casos, una disminución del tamaño del testículo afectado. En los más jóvenes, este impacto en el desarrollo es especialmente relevante; lo abordamos en detalle en el artículo sobre el varicocele en adolescentes.
Diagnóstico: examen y ecografía Doppler
El diagnóstico del varicocele combina, principalmente, dos pasos:
- Examen físico: el urólogo palpa el escroto con el paciente de pie y en reposo, y con la maniobra de Valsalva, que hace más evidentes las venas dilatadas.
- Ecografía Doppler escrotal: confirma el diagnóstico, mide el flujo de sangre en las venas y permite valorar el volumen de cada testículo.
En algunos casos, sobre todo cuando se evalúa la fertilidad, el especialista puede solicitar un espermiograma (análisis del semen) para conocer cómo está afectando el varicocele a la producción espermática.
¿Cuándo se trata y con qué técnicas?
No todos los varicoceles necesitan tratamiento. Muchos, sin síntomas ni impacto, solo se controlan. La evaluación se inclina hacia la cirugía cuando hay dolor persistente, alteraciones en el espermiograma, disminución del tamaño del testículo o varicocele voluminoso o bilateral. El objetivo del tratamiento es cerrar o ligar las venas dilatadas para que la sangre circule por las venas sanas.
Existen técnicas modernas y mínimamente invasivas para lograrlo. Puedes conocerlas en la página de cirugía de varicocele en Lima, donde se explican opciones como la microcirugía —de alta precisión, con menor riesgo de recurrencia e hidrocele— y la laparoscopía, útil cuando el varicocele es bilateral. Es un procedimiento ambulatorio con recuperación progresiva, que la mayoría de los pacientes tolera bien.
Varicocele y otros bultos del escroto: no confundir
No todo abultamiento o molestia en el escroto es un varicocele. Existen otras condiciones que pueden sentirse de forma parecida y que conviene diferenciar en la consulta:
- Hidrocele: acumulación de líquido alrededor del testículo; suele notarse como una hinchazón lisa y blanda, distinta del «racimo de venas» del varicocele.
- Quiste de epidídimo: un pequeño bulto lleno de líquido, generalmente indoloro, ubicado por encima del testículo.
- Otras causas: infecciones, hernias o, con menor frecuencia, tumores testiculares que requieren evaluación pronta.
Precisamente porque un mismo síntoma —un bulto o una molestia— puede tener orígenes distintos, cualquier cambio en el escroto merece una revisión urológica. El examen y la ecografía permiten identificar con claridad de qué se trata y descartar causas que necesiten atención inmediata.
Preguntas frecuentes
¿El varicocele es peligroso?
No es un cáncer ni una urgencia, y en muchos casos es benigno. Su importancia está en que puede causar dolor o afectar la fertilidad, por lo que conviene evaluarlo aunque no duela.
¿El varicocele afecta la fertilidad?
Puede hacerlo. Es una de las causas corregibles más frecuentes de dificultades de fertilidad en el varón, porque altera la temperatura y la circulación del testículo.
¿Todos los varicoceles se operan?
No. Muchos solo se controlan. La cirugía se plantea ante dolor persistente, alteraciones del semen, disminución del tamaño testicular o varicocele voluminoso o bilateral.
¿Cómo se detecta si no duele?
Con un examen físico y una ecografía Doppler escrotal. Por eso conviene acudir al urólogo ante cualquier bulto, diferencia de tamaño o molestia en el escroto, aunque no haya dolor.
¿Dónde evaluar un varicocele en Lima?
En Innova Max, en San Borja, el Dr. Miguel Cárdenas evalúa el varicocele y su impacto, con estudios adaptados a tu caso. Puedes coordinar la cita por WhatsApp.
¿Notaste molestias o un bulto en el escroto? Evalúalo
El Dr. Miguel Cárdenas —urólogo certificado (CMP 57259 – RNE 25518)— evalúa el varicocele y su posible impacto en el dolor y la fertilidad, de forma clara y confidencial.
Agenda tu evaluación por WhatsApp: api.whatsapp.com/send?phone=51970161739
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